Conciencia y realidad según Jacobo Grinberg
Jacobo Grinberg-Zylberbaum fue uno de los pensadores más originales de la neurociencia latinoamericana. Su obra propone una comprensión de la conciencia que trasciende los límites tradicionales de la psicología y la neurobiología, integrando ciencia, percepción y experiencia directa sin caer en reduccionismos ni dogmas espirituales.
A diferencia de los enfoques que entienden la conciencia como un subproducto del cerebro, Grinberg sostuvo que la realidad misma es una construcción perceptiva organizada a partir de un campo informacional fundamental.
Índice de contenidos
La realidad como construcción perceptiva

Para Grinberg, la realidad no es algo que simplemente “está ahí afuera” esperando ser percibido. Lo que llamamos realidad es el resultado de una interacción entre la mente y un campo de información subyacente.
La percepción no refleja el mundo: lo organiza.
Este principio cuestiona la idea de una realidad objetiva independiente del observador. Cada experiencia es una construcción modulada por la estructura perceptual del individuo.
La teoría sintérgica

El núcleo del pensamiento de Grinberg es la Teoría Sintérgica, un modelo que propone la existencia de un campo informacional fundamental —la Lattice— del cual emerge la realidad perceptiva.
Este campo no es energía, ni materia, ni espacio-tiempo, sino una estructura de información pura. El cerebro no crea la conciencia, sino que actúa como modulador de ese campo.
La experiencia consciente surge cuando el cerebro interactúa con la Lattice y genera una organización coherente de información.
La sintérgia como grado de coherencia
La sintérgia es el nivel de coherencia entre el sistema nervioso y el campo informacional. A mayor sintérgia, mayor integración perceptiva.
- Baja sintérgia → percepción fragmentada, ego rígido, conflicto interno
- Alta sintérgia → percepción unificada, claridad, disminución del yo psicológico
La conciencia ordinaria se caracteriza por un bajo nivel de sintérgia, mientras que los estados ampliados corresponden a una organización más coherente de la experiencia.
El yo como estructura funcional

Desde esta perspectiva, el yo no es una entidad real, sino un patrón de organización perceptiva. Es una interfaz necesaria para operar en el mundo, pero no representa la totalidad del ser.
El sufrimiento surge cuando este constructo se confunde con la identidad profunda. Esta idea se enlaza con La conciencia no esta en el cerebro, donde se explora la desidentificación como vía de claridad interna.
Estados ampliados de conciencia
Grinberg estudió estados no ordinarios de conciencia sin romantizarlos. Para él, no eran experiencias “místicas”, sino configuraciones perceptivas con mayor coherencia interna.
Estos estados podían surgir a través de:
- Meditación profunda
- Atención sostenida
- Estados contemplativos
- Experiencias chamánicas (estudiadas científicamente)
En estos estados, la separación sujeto–objeto se atenúa y la percepción se vuelve más integrada.
Conciencia, cuerpo y coherencia
El cuerpo ocupa un rol central. La coherencia entre sistema nervioso, respiración y atención permite una reorganización profunda de la experiencia.
Una visión no dual de la experiencia
Para Grinberg, la no-dualidad no es una creencia espiritual, sino una experiencia directa donde se disuelve la separación entre observador y observado.
No se trata de alcanzar algo, sino de dejar de interferir con lo que ya es.
En este estado, la conciencia se reconoce a sí misma sin mediaciones conceptuales.
Conclusión
La obra de Jacobo Grinberg propone una comprensión radicalmente distinta de la conciencia: no como producto del cerebro, sino como fundamento de la realidad experimentada.
Su enfoque integra ciencia, percepción y experiencia directa sin caer en misticismos ni reduccionismos. Comprender su modelo implica replantear la relación entre mente, cuerpo y mundo.
Más que ofrecer respuestas definitivas, su trabajo abre una pregunta esencial:
¿qué es realmente lo que percibe cuando decimos “yo”?